Motorización de persianas en Elda: de la cinta al pulsador
Poner motor a una persiana no obliga a cambiarla. Aprovechamos el cajón, el eje y el paño que ya tienes, metemos dentro un motor tubular y te dejamos un pulsador de pared o un mando a distancia. Y si tu persiana ya tenía motor y se ha plantado, lo reparamos o lo cambiamos.
Qué persianas motorizar primero
Si no quieres motorizar toda la casa de golpe, empieza por las que más cuestan: el ventanal del salón o la puerta de la terraza, que suelen tener paños grandes y pesados, y cualquier persiana a la que llegues mal, detrás de un mueble o en una ventana alta. Son las que más castigan la cinta y en las que más se nota la diferencia.
Para quien tiene molestias en las manos o en los hombros, o se mueve con dificultad, cambiar la cinta por un pulsador es más que una comodidad: es abrir y cerrar sin pedir ayuda a nadie. En esos casos solemos empezar por el dormitorio y el salón, con los pulsadores colocados a una altura cómoda.
Lo que va dentro del eje
El motor tubular va escondido dentro del propio eje: es alargado y estrecho, del diámetro justo para caber en él. Para arrastrarlo lleva una corona y una rueda adaptadas al perfil del eje, y su cabeza se sujeta al soporte del cajón. Elegimos la fuerza del motor según el tamaño y el peso del paño, porque un motor escaso sufre con un ventanal y uno sobredimensionado aprieta de más al cerrar.
Con el motor ya no hacen falta ni cinta ni recogedor, y el agujero que ocupaba este último se cierra con una tapa ciega. Si la persiana iba con manivela, quitamos también el torno y el cardán. Solo hace falta que llegue corriente al cajón: te explicamos por dónde es más limpio pasar el cable según cómo sea tu ventana.
Pulsador, mando y finales de carrera
Con pulsador de pared, la persiana sube o baja con un toque o mientras lo mantienes, según el modelo. Con motores vía radio puedes manejarla con un mando, agrupar varias persianas en el mismo emisor o añadir más adelante un programador horario. Te enseñamos las opciones con calma y montamos la que encaje con tu forma de vivir.
Los finales de carrera son la memoria del motor: le dicen hasta dónde subir y hasta dónde bajar. Si se desajustan, la persiana se para antes de tiempo y deja luz por abajo, o sigue apretando contra el alféizar y castiga las lamas. Al terminar los regulamos con la persiana en marcha, hasta que cierre justa y se recoja entera dentro del cajón.
Motores que zumban, se paran o no responden
Un motor que zumba sin mover la persiana puede tener el paño enganchado, el freno bloqueado o una avería interna; uno que solo funciona en un sentido suele señalar al pulsador o a los finales de carrera. Y si se detiene tras varias subidas seguidas, casi siempre es la protección térmica: deja que se enfríe un rato y volverá a funcionar.
Si el motor está quemado o averiado sin remedio, montamos uno nuevo de la fuerza adecuada, aprovechando el eje si está en buen estado, y ajustamos de nuevo los finales. Si lo que falla es el mando, lo reprogramamos o lo cambiamos. Antes de irnos, pruebas tú la persiana cuantas veces quieras.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre motorización de persianas
¿Motorizar una persiana supone obras en casa?
Normalmente no. El motor queda oculto en el eje y el cable se lleva por una canaleta estrecha o por un recorrido que ya exista. Suele bastar con una caja de registro o un enchufe próximo para dar corriente al motor.
¿Y si hay un apagón con la persiana abajo?
Se quedará quieta hasta que regrese el suministro. Algunos motores admiten una maniobra manual de emergencia; si en tu calle los cortes son frecuentes, lo consideramos al escoger el modelo.
¿Puedo manejar varias persianas con un solo mando?
Sí, con motores vía radio. Se pueden agrupar por estancias o manejar la casa entera de una vez, y conservar además un pulsador junto a cada ventana para quien prefiera no depender del mando.
¿Una persiana de madera admite motor?
Depende del peso y del estado del paño. Si la madera está sana y el cajón tiene espacio, sí; si las lamas están muy castigadas, quizá convenga renovarlas antes. Lo valoramos contigo en la visita.
Más trabajos
Otros servicios de Beltrán en Elda
-
Reparación de persianas
Persianas que no suben, no bajan, se ladean o se han caído dentro del cajón. Revisamos eje, rodamientos, tirantes, guías y topes en PVC, aluminio o madera, y también las de manivela.
-
Cambio de cinta y recogedor
Si la cinta se deshilacha o se parte, o el recogedor ya no tira o baila en la pared, cambiamos lo que haga falta, sea un recogedor empotrado o de los que van por fuera, y de paso miramos la polea del cajón.
-
Cambio de lamas
Lamas rajadas por el sol, abolladas o partidas por un golpe: las sustituimos por piezas de igual perfil, sean de PVC o de aluminio con aislante, y renovamos la lama final y sus topes si hace falta.
Opiniones
Lo que cuentan quienes nos han llamado
5 de 5 estrellas
El mejor persianero de la zona de Elda. Trabajo limpio, rápido y con un presupuesto muy transparente. Muy satisfecho.
Antonio P. 5 de 5 estrellas
Me cambiaron los recogedores de toda la casa. Un servicio excelente, puntual y muy educado. Totalmente recomendables.
Isabel C. 5 de 5 estrellas
Atención impecable en Elda. Les llamé de urgencia por una persiana descolgada y me atendieron maravillosamente el mismo día.
Pedro N.
¿Tu persiana se ha plantado?
Llámanos a la hora que sea o mándanos un WhatsApp con una foto. Te decimos qué le pasa y cuándo podemos pasar.